portada de Zombi: Guía de supervivencia

Reglas Generales:

1. ¡Obedece la ley! […] el resultado que supone un expediente criminal es algo que ¡no puedes permitirte! Cuando los muertos lleguen, las fuerzas de la ley deben considerarte como un ciudadano modelo, alguien en quien confiar y a quien dejar solo, y no como un criminal de cuestionables antecedentes que debería ser interrogado a la primera señal de problemas. Afortunadamente, tal y como este capítulo te mostrará de forma sencilla, las armas legales te servirán más que las armas de destrucción masiva.

portada de Guerra Mundial Z

No, el chaleco era para protegernos de la gente normal con la que nos encontrábamos. No me refiero a los rebeldes organizados, sino a los que iban en plan “Soy Leyenda”. Siempre había un par de ellos en todas las ciudades, un tío o una tía que había logrado sobrevivir. Leí en alguna parte que los Estados Unidos era el país con mayor número de estos individuos, por nuestra naturaleza individualista o algo así. Llevaban mucho tiempo sin ver humanos de verdad y casi siempre, los primeros disparos eran accidentales o reflejos. A la mayoría lográbamos calmarlos; a estos los llamábamos RC, Robinson Crusoe… era el término educado para los que se portaban bien.

En estos dos libros, de estilos muy distintos aunque de misma naturaleza, Max Brooks nos ilustra en todo lo que siempre hemos querido saber sobre el apocalipsis zombi que claramente llegará más temprano que tarde.

En “Zombi: Guía de supervivencia” (2003) nos prepara para lo inevitable con un manual tan minucioso y práctico como irónico, y muy divertido precisamente por lo detallista. La segunda mitad del libro, dedicada a documentar casos pasados de brotes zombi se hace bastante aburrida, aunque ya se percibe como el germen del siguiente libro.

Cuando empiezas “Guerra Mundial Z” (2006) te esperas algo parecido, pero nada más lejos. Te encuentras con una serie de entrevistas a supervivientes de la guerra mundial recién superada. Nos narra vivencias de todo tipo, desde soldados rasos sin órdenes claras hasta cómo vivieron el conflicto los astronautas en la Estación Espacial Internacional, pasando por empresarios que se enriquecieron, médicos que no sabían qué hacer, políticos que tuvieron qué decidir a quién salvar y a quién no… Si la Guía de Supervivencia abruma en detalles prácticos, en este libro nos embelesa cómo a través de narraciones indirectas se plasma la destrucción completa de la sociedad y su posterior regeneración, con unos nuevos órdenes mundiales. A título de ejemplo la superpotencia resultante de la guerra es… Cuba, gracias a su posición estratégica y a que millones de refugiados estadounidenses huyen a la isla, que les “acoge” como espaldas mojadas y para hacer el trabajo que los cubanos no quieren realizar. Cada entrevista plasma la personalidad del entrevistado de forma perfecta y diferenciada.

Entre los dos libros, deja a la saga “Walking Dead” (tanto libro como serie, y sólo a título de ejemplo) en pañales. En la Guía por los detalles prácticos que parece que nadie ha tenido en cuenta en su totalidad. Y Guerra Mundial Z es un tratado magistral de cómo se desmorona la sociedad estamento a estamento, e igualmente con detalles que nadie ha parecido considerar globalmente en toda la “literatura zombi”.

No voy a puntuarla -¿qué, acaso estoy hablando de una película?- pero diré que es una lectura muy recomendada, pero si por alguna razón tuviérais que elegir entre uno de los dos libros, sin duda tirad a “Guerra Mundial Z”. Y en efecto, cualquier parecido con la película es mera casualidad.

Pero, ¿quién es este Max Brooks?

Max Brooks

Max Brooks y un admirador

Pues este señor es hijo del gran Mel Brooks (Spaceballs, El superagente 86, la obra maestra El jovencito Frankenstein…) y antes de publicar estos libros fue guionista varios años de Saturday Night Live, lo que ya dice mucho de él como escritor cómico. También se ha dedicado a poner voz en diversas series de animación como Batman Beyond, y algunos escarceos como actor, y como ya me he cansado de poner enlaces, lo dejo aquí.

g